martes, 15 de octubre de 2013

Máquina térmica

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Rotor de la turbina de vapor.
Rotores de un compresor de doble tornillo, un tipo de compresor volumétrico rotativo.
Compresor rotodinámico axial.
Compresor rotodinámico centrífugo y su triángulo de velocidades a la salida.
Una máquina térmica es un conjunto de elementos mecánicos que permite intercambiar energía, generalmente a través de un eje, mediante la variación de energía de un fluido que varía su densidad significativamente al atravesar la máquina. Se trata de una máquina de fluido en la que varía el volumen específico del fluido en tal magnitud que los efectos mecánicos y los efectos térmicos son interdependientes.
Por el contrario, en una máquina hidráulica, que es otro tipo de máquina de fluido, la variación de densidad es suficientemente pequeña como para poder desacoplar el análisis de los efectos mecánicos y el análisis de los efectos térmicos, llegando a despreciar los efectos térmicos en gran parte de los casos. Tal es el caso de una bomba hidráulica, a través de la cual pasa líquido. Alejándose de lo que indica la etimología de la palabra «hidráulica», también puede considerarse como máquina hidráulica un ventilador, pues, aunque el aire es un fluido compresible, la variación de volumen específico no es muy significativa con el propósito de que no se desprenda la capa límite.
En una máquina térmica, la compresibilidad del fluido no es despreciable y es necesario considerar su influencia en la transformación de energía.

Tercer principio de la termodinámica

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El tercer principio de la termodinámica o tercera ley de la termodinámica, más adecuadamente Postulado de Nernst afirma que no se puede alcanzar el cero absoluto en un número finito de etapas. Sucintamente, puede definirse como:
  • Al llegar al cero absoluto, 0 K, cualquier proceso de un sistema físico se detiene.
  • Al llegar al cero absoluto la entropía alcanza un valor mínimo y constante.
En términos simples, la tercera ley1 indica que la entropía de una sustancia pura y cristalina en el cero absoluto es nula. Por consiguiente, la tercera ley provee de un punto de referencia absoluto para la determinación de la entropía. La entropía relativa a este punto es la entropía absoluta.
Un caso especial se produce en los sistemas con un único estado fundamental, como una estructura cristalina. La entropía de un cristal perfecto definida por el teorema de Nernst es cero (dado que el \log{(1)}=0). Sin embargo, esto desestima el hecho de que los cristales reales deben crecer en una temperatura finita y poseer una concentración de equilibrio por defecto. Cuando se enfrían generalmente son incapaces de alcanzar la perfección completa. Esto, por supuesto, se mantiene en la línea de que la entropía tiende siempre a aumentar dado que ningún proceso real es reversible.
Otra aplicación de la tercera ley es con respecto al momento magnético de un material. Los metales paramagnéticos (con un momento aleatorio) se ordenarán a medida de que la temperatura se acerque a 0 K. Se podrían ordenar de manera ferromagnética (todos los momentos paralelos los unos a los otros) o de manera antiferromagné

Conclusiones DE LAS LEYES DE TERMODINAMICA

Aquí concluye el módulo. A continuación se presenta una lista con algunos de los principales puntos que deben haberse revisado a lo largo del mismo.
  Los procesos termodinámicos son los responsables finales de todos los movimiento dentro de la atmósfera. Cuando se estudia un sistema meteorológico particular, se asume que la energía se conserva para ese sistema.
  Para la mayoría de las situaciones se puede asumir que el aire se comporta como un gas ideal y por tanto obedece la ley de los gases ideales. La ley de los gases ideales puede expresarse de diversas formas.
  La primera ley de la termodinámica establece que la energía añadida a o eliminada de un sistema se utiliza para realizar un trabajo en o por el sistema y para aumentar o disminuir la energía interna (temperatura) del sistema.
  Un proceso adiabático es aquel en el que no hay intercambio de energía entre una parcela de aire (seco) y su entorno. Si la entropía de la parcela no cambia a lo largo de su movimiento, entonces el movimiento es isentrópico
  De la integración de la forma entrópica de la primera ley de la termodinámica se obtiene una expresión para la temperatura potencial de una parcela de aire. Esto es, la temperatura absoluta que alcanzaría una parcela de aire si se moviera adiabáticamente hasta el nivel de presión de 1000 hPa.
  Para el aire húmedo se necesita modificar la ley de los gases ideales teniendo en cuenta la humedad específica y la proporción de mezcla del vapor de agua.
  Cuando las moléculas de agua condensan a agua en forma líquida o en forma de hielo, se libera energía. La cantidad de energía liberada es igual a la cantidad de energía requerida para evaporar la misma cantidad de agua. Por este mecanismo se producen grandes cantidades de energía dentro de la atmósfera.
  Los cuatro mecanismos más importantes para el calentamiento de la atmósfera son: absorción de la radiación solar incidente y de la radiación infrarroja emitida, intercambio neto de calor desde las regiones con temperaturas más altas a las regiones con temperaturas más bajas, producción de calor latente por condensación o congelación, y calentamiento por fricción (muy pequeño).

Segunda Ley de la Termodinámica

La segunda ley de la termodinámica es un principio general que impone restricciones a la dirección de la transferencia de calor, y a la eficiencia posible en los motores térmicos. De este modo, va más allá de las limitaciones impuestas por la primera ley de la termodinámica. Sus implicaciones se pueden visualizar en términos de la analogía con la cascada
Declaraciones
de la segunda ley
Motor Térmico
Refrigerador
Entropía
Transferencia de Calor
La primera ley de la termodinámica establece que  la energía no se crea, ni se destruye, sino que se conserva. Entonces esta ley expresa que, cuando un sistema es sometido a un ciclo termodinámico, el calor cedido por el sistema será igual al trabajo recibido por el mismo, y viceversa.
Es decir Q = W, en que Q es el calor suministrado por el sistema al medio ambiente y W el trabajo realizado por el medio ambiente al sistema durante el ciclo.
Un ejemplo sencillo seria: Al remover con un taladro el agua contenida en un recipiente, le estamos aplicando trabajo, que es igual al calor que este emite al medio ambiente al calentarse. En este caso, el sistema puede ser el agua, el medio sería el taladro, el aire circundante y todo lo que está fuera del sistema que no sea agua (pues lo que está afuera recibirá calor del sistema).
La-primera-ley-de-la-termodinamica-3.jpg

Proceso adiabático

Gráfico de un proceso adiabático en función de p y V.
En termodinámica se designa como proceso adiabático a aquél en el cual el sistema (generalmente, un fluido que realiza un trabajo) no intercambia calor con su entorno. Un proceso adiabático que es además reversible se conoce como proceso isoentrópico. El extremo opuesto, en el que tiene lugar la máxima transferencia de calor, causando que la temperatura permanezca constante, se denomina proceso isotérmico.
El término adiabático hace referencia a elementos que impiden la transferencia de calor con el entorno. Una pared aislada se aproxima bastante a un límite adiabático. Otro ejemplo es la temperatura adiabática de llama, que es la temperatura que podría alcanzar una llama si no hubiera pérdida de calor hacia el entorno. En climatización los procesos de humectación (aporte de vapor de agua) son adiabáticos, puesto que no hay transferencia de calor, a pesar que se consiga variar la temperatura del aire y su humedad relativa.
El calentamiento y enfriamiento adiabático son procesos que comúnmente ocurren debido al cambio en la presión de un gas. Esto puede ser cuantificado usando la ley de los gases ideales.
En otras palabras se considera proceso adiabático a un sistema especial en el cual no se pierde ni tampoco se gana energía calorífica. Esto viene definido según la primera ley de termodinámica describiendo que Q=0
Si se relaciona el tema del proceso adiabático con las ondas, se debe tener en cuenta que el proceso o carácter adiabático solo se produce en las ondas longitudinales

sistemas termodinámicos


 Termodinámica

La Termodinámica, es la rama de la física que describe y relaciona las propiedades físicas de la materia de los sistemas macroscópicos, así como sus intercambios energéticos, es decir, la transformación del calor en trabajo y viceversa. Su estudio se inició en el siglo XVIII y sus principios se fundamentan en fenómenos comprobados experimentalmente.

Sistema termodinámico
Es alguna porción de materia que separamos del resto del Universo por medio de un límite o frontera con el propósito de poder estudiarlo.
Paredes diatérmicas y adiabáticas
La frontera de un sistema puede estar constituida con paredes diatérmicas o con paredes adiabáticas.

Una pared diatérmica es aquella que permite la interacción térmica del sistema con los alrededores.
Los metales son materiales que constituyen excelentes paredes diatérmicas.

Una pared adiabática no permite que exista interacción térmica del sistema con los alrededores.
Los aislantes térmicos a nivel comercial son ejemplos excelentes de materiales con esta propiedad, como la madera, el asbesto etc.

Al calentar agua en un matraz utilizando una flama, observamos que con el tiempo, el agua entrará en ebullición, pues nuestro sistema (el agua), interacciona térmicamente con los alrededores (la flama y el medio), ya que el matraz hecho de vidrio actúa como pared diatérmica. Pero si en lugar de calentar el agua en un matraz lo hacemos en un termo constituido por un recipiente de doble pared y con vacío intermedio, observaremos que no se calentará porque ahora la pared es adiabática y no permite la interacción térmica entre la flama y el sistema.

En virtud de la naturaleza de las paredes, los sistemas termodinámicos se pueden clasificar en:

Sistema cerrado: Tiene paredes impermeables al paso de la materia; en otras palabras, el sistema no puede intercambiar materia con sus alrededores, y su masa permanece constante.
Sistema abierto: Puede existir intercambio de materia o de alguna forma de energía con sus alrededores.
Sistema aislado: No puede tener absolutamente ninguna interacción con sus alrededores; la pared resulta impermeable a la materia y a cualquier forma de energía mecánica o no mecánica.

Energía interna

La energía interna de un sistema se define como la suma de las energías cinética y potencial de las moléculas individuales que lo constituyen. Al suministrar calor a un sistema, se provoca un aumento en la energía de agitación de sus moléculas, se produce un incremento en la energía interna del sistema y por consiguiente un aumento en la temperatura.
En general, cuanto mayor sea la temperatura de un sistema, mayor será su energía interna. Sin embargo, los valores absolutos de ésta en las moléculas no se pueden precisar, motivo por el cual sólo se determina la variación que sufre la energía del sistema mediante la expresión:


Ui-Uf=ΔU

Donde:
=ΔU variación de la energía interna expresada en joules (J)
=Ufenergía interna final medida en joules (J)
=Uienergía interna inicial expresada en joules (J)